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El Tango en la radio
Recordaba Rosita Quiroga: "Fui la primera intérprete solista que intervino en la radio. Nuestra paga se nos hacia efectiva con un pocillo de café".
Y agregaba Charlo "La hora oficial la tocábamos con Rosita Quiroga: ella sostenía un sartén y yo la golpeaba con un cucharón". Y puede decirse aún más. Que en Nacional (luego, Belgrano) la misma Rosita hacia también las veces de cocinera; eran célebres sus ravioladas, compartidas con el citado Charlo, Azucena Maizani, José Bohr y otros de aquellos pioneros, y cuentan que era común verla ir hacia el micrófono limpiándose apresuradamente las manos enharinadas en el delantal, cosa que por supuesto, los oyentes ignoraban.
Eran los días iniciales de una aventura llamada radiofonía...
Poco antes de que ocurrieran esas anécdotas que hoy nos hacen reír, pero que entonces eran cosas de todos los días, aparecían las primeras emisoras. La primera en aparecer fue Argentina (en principio, Sociedad Radio Argentina), iniciaba -por obra del doctor Enrique Susini y tres compinches, a los que se llamó "los locos de la azotea"- con la transmisión de Parsifal, de Wagner, desde el teatro Coliseo. Le siguió Cultura, ante cuyos micrófonos solían pararse Rosita Quiroga, Luis Díaz, José Bohr y Mario Pardo con sus voces, o Adolfo R. Avilés, Próspero Cimaglia y Elio Rietti con sus instrumentos, o Francisco Canaro, Juan Maglio "Pancho", Domingo Santa Cruz, Roberto Firpo y Osvaldo Fresedo con sus batutas. También le siguieron, entre los '20 y los '30, Prieto, Nacional, Bruza, América, T.F.F., Cine París (estación del cine teatro de igual nombre), Bernotti, Mayo, Telefunken Service, La voz del Aire,Fénix, Callao, Stentor, La Abuelita, Grand Splendid Théatre, Del Pueblo, Porteña, Rivadavia y otras "broadcastings", como se les decía por entonces.
Cuando los tiempo de la galena ya estaban en el olvido, 1932 marcó el comienzo de las curiosas transmisiones de Carlos Gardel efectuadas desde el exterior, cuando tres estaciones locales reemitieron el 25 de Mayo su actuación por Radio Colonial de París. Posteriormente, el 5 de marzo de 1934, el Zorzal cantó desde la NBC (National Broadcasting Company) de New York, mientras sus guitarristas Barbieri, Riverol y Vivas lo acompañaban -auriculares mediante- desde los estudios de la porteña Rivadavia, aunque salían al aire por Splendid. El 17 de agosto, la experiencia se repitió por la misma radio y, finalmente, el 15 de marzo de 1935, Belgrano lo transmitió una vez más desde la misma ciudad. En ese último año y luego del deseo del cantor, Radio Callao propalaba la primera audición dedicada exclusivamente a su memoria, con la conducción de Enrique Cerchetti, que sería retomada por Julio Jorge Nelson, como El bronce que sonríe. El propio Nelson inició por la misma emisora, El éxito de cada orquesta, trasladada luego a Mitre y posteriormente a Rivadavia.
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